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Héctor Llaitul: “Héctor Llaitul: “La candidatura de Bachelet es la que más conviene al empresariado”

Por Diario Uchile

En edición especial del departamento de prensa de Radio Universidad de Chile, Héctor Llaitul concedió una entrevista exclusiva a la periodista Vivian Lavín desde la cárcel de Concepción, en la que examinó el contexto sociopolítico actual y las principales demandas del pueblo mapuche. A su juicio, "tiene que asumirse con más seriedad el tema de la autonomía", ya que de ahí se desprende una serie de leyes que atentan contra sus derechos.

Después de haber sido condenado en el marco del juicio oral más largo de la historia judicial de la Región del Bío Bío, Héctor Llaitul Carrillanca cumple una larga condena. Lo suyo fue un proceso plagado de situaciones irregulares y en el que el Ministerio Público y el Ministerio del Interior mostraron el lado más sensible del poder judicial y ejecutivo chileno.

Valiéndose de la aplicación de la Ley Antiterrorista, los fiscales y abogados del Estado utilizaron todas las dudosas pruebas que permite esta legislación, que es cuestionada por todos los organismos de DDHH de Chile y el mundo, y que a pesar de todo sigue imponiéndose en la justicia chilena.

Fue a comienzos de noviembre de 2010, en la sala de audiencia número 2 del Tribunal Oral de Cañete, donde testigos sin rostro y tantos otros medios de prueba de opaco y letal peso terminaron por inclinar la precaria balanza jurídica en contra de la dirigencia de la Coordinadora Arauco Malleco.

Héctor Llaitul y otros comuneros mapuche terminaron siendo condenados sin Ley Antiterrorista pero sin embargo, sindicados como tales. Lo dijo entonces: él era el objetivo de ese juicio que al que se le reprochaba su legimitidad, por parte de autoridades y observadores, como Pilar Maciá, observadora española especialista en Derechos Humanitarios y resolución de conflictos armados.

Luego de la condena, vino la reclusión, extensas huelgas de hambre y cambios en el régimen carcelario. Uno de los momentos de máxima tensión fue luego del atentado y posterior muerte del matrimonio Luchsinger -McKay, cuya consecuencia inmediata fue el traslado inconsulto de Llaitul desde la cárcel de Angol al penal El Manzano de Concepción.

Pudimos conversar con Héctor LLaitul Carrillanca sobre lo que él ha denominado el nuevo escenario sociopolítico para la causa mapuche. En entrevista exclusiva para Radio Universidad de Chile explica cómo hoy nos encontramos frente a un panorama desfavorable para el pueblo originario, ya que es el empresariado el que ha tomado la iniciativa.

Lllaitul no ve grandes diferencias entre la candidatura de Michelle Bachelet ni de Evelyn Mathei, en cuanto ambas estarían dominadas por quienes detentan el poder económico de nuestro país.

El conflicto intercultural ha sido el gran ausente en el debate electoral porque, según el líder de la CAM, “toda la situación es de continuidad de un modelo neloliberal que opera bajo el mismo sistema de explotación”.

Llaitul considera que criminalización del pueblo mapuche es una de las herencias de la aplicación de la nefasta Ley Antiterrorista que sigue imperando en nuestra justicia, viendo al pueblo mapuche como un enemigo interno.

¿Cuál es tu situación judicial en este minuto?

Estoy condenado a 14 años más un año y medio. Nosotros fuimos mal condenados, no tuvimos un debido proceso, nuestro caso está siendo presentado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Fuimos doblemente procesados, hubo aplicación de la ley antiterrorista y, por lo tanto, testigos protegidos. Por lo tanto, nosotros siempre hemos planteado que en nuestro caso hubo persecución política, está definido por la forma irregular en la que fuimos tratados judicialmente y condenados. Nosotros estábamos en Angol viviendo prisión política y fuimos trasladados ilegalmente a Concepción, que es el lugar en el que nos encontramos actualmente.

Tu caso, como el de muchas otras personas que fueron enjuiciadas en un marco de persecución política, todo eso estuvo mucho en la prensa. Sin embargo, hoy día prácticamente no hay cobertura mediática sobre tu situación y la de tus compañeros. ¿Cómo resienten esa ausencia, esa falta de voz en los medios de comunicación en Chile?

De partida, la mayoría de los medios de comunicación está al servicio de los grupos económicos. No es de extrañar que no tengamos un tratamiento en la prensa. Nosotros consideramos que ha habido también una política intencional dentro del discurso oficial de deslegitimar la causa mapuche, de desperfilar sus contenidos. En un marco de criminalización a nosotros se nos juzga como delincuentes o terroristas y no tanto como luchadores en defensa de nuestros derechos territoriales y políticos. Esa es una situación que ya se ha generalizado y nosotros, de alguna forma, nos sentimos en una desventaja en ese sentido, porque si no visibilizamos el tema, obviamente una serie de irregularidades y otras injusticias se seguirán cometiendo en contra del movimiento mapuche que está participando del proceso de recuperación territorial y político.

Tuvimos una primera vuelta presidencial con nueve candidatos presidenciales, donde el tema mapuche fue tomado por algunos, pero invisibilizado por otros. Cuando tenemos solo dos candidatas midiéndose este domingo, y sabemos que la ganadora va a ser Michelle Bachelet, ¿cómo han podido dialogar los temas que les preocupan? ¿Han estado presentes en este debate político?

La verdad es que nosotros consideramos el actual escenario sociopolítico como desfavorable para la causa mapuche. La característica que nos grafica esta situación es que nuevamente es el empresariado el que ha tomado la iniciativa para definir, de alguna forma, la situación dentro de lo que se ha conocido como el proceso eleccionario. Estas dos últimas candidaturas sirven a los intereses del empresariado. Precisamente la candidatura de la señora Bachelet es la que le da más ventajas o le conviene más al empresariado, que ya apostó a apoyar este tipo de candidaturas. Eso quedó más claro cuando hubo un apoyo económico a la campaña, vemos a los personeros de los gremios diciendo que les queda muy bien que Michelle Bachelet gobierne este país. Eso porque todos los gobiernos de la Concertación administraron muy eficientemente el modelo neoliberal al servicio del empresariado. En estas candidaturas no ha habido nada nuevo, en la forma de hacer política en Chile en las últimas dos décadas. Por lo tanto consideramos que no va a haber grandes cambios en el escenario sociopolítico y en ese contexto las demandas mapuches han estado prácticamente ausentes del debate electoral, independientemente que algunos candidatos alternativos hayan recogido alguna de las demandas del pueblo mapuche.

¿Ha habido algún tipo de acercamiento hacia ustedes o hacia sus demandas por parte de Michelle Bachelet o de quienes trabajan con ella?

Hacia nosotros no, considerando que tenemos una posición de autonomía de nuestro pueblo. Consideramos que esto demuestra lo que se nos viene, que es la continuidad de un sistema económico, político e ideológico que ha operado en Chile desde hace un tiempo importante, que ha causado una serie de impactos en nuestra gente, en nuestras comunidades, en nuestro pueblo, que dice relación con un modelo de desarrollo económico que ha significado un deterioro de nuestra calidad de vida.

¿Existe alguna alarma en el sentido de que estén sucediendo cosas que el resto de la sociedad no está mirando, una política que le da la espalda a sus demandas?

Nosotros vemos la situación desde dos aristas importantes, una que tiene que ver con las distintas formas como han asumido los gobiernos las políticas en relación a la temática indígena en Chile, que ha estado limitada, que no ha habido avances sustanciales. Lo que tiene que ver con el reconocimiento constitucional del pueblo mapuche, por ejemplo. Cuando la demanda principal de nuestro pueblo, que es la de recuperación de las tierras, se criminaliza con leyes arbitrarias y ajenas a un sistema democrático. Nosotros vemos esa situación, por lo tanto, no vemos condiciones para participar de procesos electorales o de alguna forma de quehacer político, no vemos en los hechos una situación que nos signifique avance. Y por otro lado tenemos una situación que da cuenta de la expansión económica sin precedentes que ha habido en los últimos gobiernos, tanto de la Concertación como de la Alianza, que de alguna forma da cuenta de la arremetida empresarial, tanto de capital nacional como transnacional, hacia nuestras comunidades, hacia nuestro territorio ancestral que hoy día está en disputa. Cuando vemos esa situación, nos sentimos en una desventaja estratégica considerable. Es muy difícil tener empresas transnacionales, coludidas con el Estado, que buscan constantemente apropiarse de nuestros recursos naturales, como el agua, nuestras tierras y siguen arremetiendo contra las comunidades mapuche. Es una situación que nos obliga a tener una posición de defensa, de resistencia.

Voluntad política

El condenado asegura que se ha agudizado el conflicto a través de la mantención de una política que considera al pueblo mapuche como el enemigo interno de la nación.

Respecto de la situación laboral y económica del pueblo mapuche, explica que si bien desde el Estado se han desarrollado diferentes estrategias económicas de emprendimiento estas están insertas de la lógica capitalista. Que las voces y propuestas originarias existen pero no han sido escuchadas por quienes habitan hoy La Moneda.

Héctor Llaitul manifiesta además su preocupación por la cuestión energética y su relación con los derechos de agua que han pasado a manos del gran empresariado chileno y extranjero.

Respecto de los medios de comunicación, Héctor LLaitul plantea que han seguido la perspectiva de criminalización del pueblo mapuche impuesta desde el Estado. Que sólo la comunidad organizada puede cambiar las cosas, sin embargo, es desoída por la clase gobernante.

A pesar de esta renuencia de la clase política a tomar conciencia y poder buscar vías de solución y entendimiento con el pueblo mapuche, tenemos a una ciudadanía que pareciera estar más consciente y más dispuesta a salir a la calle y hablar de estos temas. ¿Cuál es su impresión al respecto?

Ha habido un mayor grado de conciencia y movilización de parte de todos los sectores golpeados por el sistema. Y en relación a la causa mapuche, nosotros observamos un respaldo significativo de la población chilena respecto de nuestras demandas. Y no solamente de la población chilena, sino que de un importante contexto internacional. Porque las demandas del pueblo mapuche son legítimas y eso no se debe desconocer, está muy presente, está en el imaginario de la sociedad. El tema es por qué no se asume con altura de miras las demandas de nuestro pueblo. Porque ambas candidaturas representan un recambio de gobierno que va a favorecer a los empresarios.

Uno de los temas más importantes, que se dio en el gobierno de Michelle Bachelet, fue la aplicación de la Ley Antiterrorista. Fue en ese marco en el que fuiste juzgado y condenado a más de quince años de cárcel, en un juicio plagado de irregularidades. Michelle Bachelet ya ha dicho que no aplicaría la Ley Antiterrorista nuevamente en su gobierno. ¿Le crees?

Ya no se trata de asumirlo desde una perspectiva parcial o no, la aplicación de una ley no grafica todo el contexto de lo que es la represión en Chile al pueblo mapuche. Yo creo que el tema parte de más atrás, de la voluntad política de hacer frente a las demandas de nuestro pueblo. Tiene que asumirse con más seriedad el tema de la autonomía del pueblo mapuche y empezar a discutir de autonomía, más allá de cosas puntuales. A nosotros nos importaría mucho que el Estado chileno dejara de considerar al pueblo mapuche como un enemigo interno. Porque desde ahí viene toda la situación de injusticia que hay en contra de nuestras demandas, que tiene que ver con la aplicación de este tipo de leyes y también con la militarización del pueblo mapuche y la persecución política de la que somos víctimas algunos dirigentes. Y tiene que ver con una serie de irregularidades y tratos injustos que tienen un alto contenido racista y excluyente.

Diario Uchile, diciembre de 2013
Hector Llaitul, desde la carcel del Manzano, Concepción
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